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Palacio de Bermejillo, sede principal del Defensor del Pueblo

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Madrid, como tantas otras ciudades, está llena de tesoros que a menudo pasan desapercibidos ante nuestros ojos, como este palacio ubicado en el barrio de Almagro, en Chamberí, con cuya visita despedimos el año el 15 de diciembre, con el grupo de jubilados de ANPE-Madrid. La visita comenzó con una explicación sobre la institución constitucional del Defensor del Pueblo, que tuvo lugar en el salón de actos de la sede de Zurbano, 42. A continuación nos desplazamos a la sede principal, Palacio del Marqués de Bermejillo, donde nos comentaron aspectos relacionados con su historia y arquitectura.

 

35Francisco Javier Bermejillo y su mujer, Julia Schmidtlein y García Teruel, encargaron al arquitecto Reynals una residencia en este barrio, uno de los más aristocráticos de finales del siglo XIX. La forma en que el arquitecto resolvió la decoración del edificio no debió de satisfacer a la marquesa y en diciembre de 1913 la encargó al famoso arquitecto santanderino Eladio Laredo, que retocaría y terminaría el diseño. Reelaboró totalmente la fachada y le puso galerías, torres, motivos heráldicos del Plateresco y gárgolas. Se considera una de las obras maestras del estilo Neoplateresco. Laredo trabajaba para Alfonso XIII y era, por tanto, muy demandado por la aristocracia y la alta burguesía madrileña. En 1932, los marqueses lo vendieron al matrimonio de industriales uruguayos Ramón Rodríguez y María Bauzá, que completaron las colecciones artísticas con obras sobresalientes. En la Guerra Civil se cedió el palacio a la Republica Checoslovaca, después lo ocupó una sociedad industrial y, en 1964, pasó a manos de la Dirección General de Patrimonio Histórico, que se encargó de su restauración. En 1983, la Institución del Defensor del Pueblo traslada su sede al Palacio.

 

36Las dos fachadas son muy llamativas, especialmente la que da a la actual calle de Eduardo Dato. El Palacio sigue la moda de la 37nobleza madrileña de la época gloriosa del Imperio español. Destacan las ventanas miradores, las torres con aleros muy sobresalientes, la galería con arcos carpaneles separados por pilares. En el interior, tanto el patio como la escalera siguen el estilo Plateresco. Sin embargo, los medios son más económicos puesto que es todo falso; estuco imitando a sillares, columnas y capiteles de piedras y arcos. Este patio conduce a la parte principal del palacio, hoy Despacho del Defensor del Pueblo, que conserva el suelo y el artesonado de estilo mudéjar. Encima del Despacho se sitúa lo que era el Dormitorio del Marqués y una terraza al jardín desde donde se aprecia la sencilla escalera por donde entraban los invitados y la entrada de carruajes.

 

38El que en esta sede se localizara la Dirección General de Patrimonio Histórico supuso una ventaja para preservar los tesoros del palacio. La restauración del palacio ha permitido recuperar un notable edificio que es, desde su inauguración en 1983, imagen y referencia de la protección de los derechos de los ciudadanos.

 

El almuerzo en el restaurante El Séptimo puso punto final a un día frío y lluvioso pero inolvidable.

 

Pilar Ramos Ortiz

Secretaria de Acción Social